A medida que los desastres naturales aumentan en intensidad y frecuencia, reconocemos que nuestra esperanza de un futuro habitable radica en desarrollar una preparación y respuesta resilientes a las crisis como individuos y comunidades, al tiempo que nos oponemos a la extracción intensiva de recursos y otras causas profundas del cambio climático.
Estamos involucrados en un proceso horizontal, multidimensional y multidireccional que contribuye a la liberación de todos los involucrados, no a actos de caridad. Esto significa que compartimos recursos, habilidades, experiencia, conocimiento e ideas sin perpetuar las relaciones basadas en el poder jerárquico.





